El día 11, nos reunimos para rezar el Santo Rosario, poniendo en manos de María nuestras vidas, nuestras familias y las intenciones de toda nuestra comunidad educativa.
Como familia lourdeana, queremos seguir aprendiendo de María a confiar, a servir y a caminar con esperanza, llevando siempre nuestro corazón hacia Jesús.
Que Nuestra Señora de Lourdes nos acompañe y nos enseñe a vivir cada día con más fe, amor y entrega
“María, Madre de Jesús y Madre nuestra, acompáñanos siempre en nuestro camino.”
Agradecemos especialmente a nuestros preceptores y alumnos de 5to año, por ocuparse con tanto compromiso y dedicación de preparar y acompañar este hermoso momento de oración.


